Napoli Explosion

Mario Amura

Abstract


      Napoli Explosionis the combinatorial synthesis of an emotional transition. A year dies flowing and vanishing into the new one. A reckless eye shuttles as fast as a blink from far away in the City of Naples with no human shape in sight. An invisible Humanity as a whole, a hundred thousand lights in their illusion of challenging the immense power of Nature, embodied by the still and silent menace of the Vesuvius Volcano. It seems like a war zone seen in the distance: the constellation of myriads of fireworks of the City seem an anti-aircraft fire against the imaginary menace of the passing of Time. On one side, a minuscule, invisible multitude of human beings obsessed and eaten up by Time celebrates its death and resurrection in the New Year’s Day fireworks mess. On the other side stands the Volcano, ironically waiting quietly in the shade for the moment to explode unannounced its fury: out of Time, guided by earth’s breath and beat, synchronized with the rhythm of Universe. The City surrounds it, lights-bombing it while motionless and mute: an enormous deep blue shadow of an overturned cone whose roots plunge into the chaos of fire and energy boiling in the earth bowels It seems to live out of Human Time.

    The City of Naples explodes in the impermanent constellation of fireworks. The faraway eye, standing on the Faito Mountain just in front of the City, catches all its raging sense of vengeance against the deathly power of Vesuvius, as a sort of exhibition of euphoria in a state of trance, in the momentary victory over Death symbolized by the passage to a new year of Life. It’s an exorcism, a rite. New Year’s Day in Naples is something more than a simple celebration. It’s a state of mind: the city is notorious all over the world for its black market of illegal, dangerous fireworks, a hidden business which reveals all the iconoclastic fury of its inhabitants against Time and History. At midnight a kind of cyclic Potlatch begins, in which people get rid of everything belonging to the Past, throwing out of the windows furniture, objects, old stuff not worthy of surviving the Big Fire, aiming for the illusion of an eternal Present Time of everlasting Youth. Amura gives a human soul to what is lifeless: the city itself explodes, challenging Nature (Serafino Murri).

      Napoli Explosion is a project started in 2006. From 2006 to 2015 the photos were shot solo by Amura. Since 2016, a "polyphonic" team was formed including Christian Arpaia, Claudia Ascione, Eleonora Grieco, Raffaele Losco, Marco Rambaldi, Marco Ricci, Armando Serrano, Maurizio Valsania. Original music by Louis Siciliano. (https://it.wikipedia.org/wiki/Louis_Siciliano).


Resumen

      Explosión en Nápoles es la síntesis combinatoria de una transición emocional. Un año muere fluyendo y desvaneciéndose en uno nuevo. Un ojo temerario viaja tan rápido como un parpadeo desde la lejanía en la ciudad de Nápoles sin una forma humana a la vista. Una Humanidad invisible como un todo, cien mil luces en su ilusión de desafiar el inmenso poder de la naturaleza, personificado en la tranquila y silenciosa amenaza del volcán Vesubio.  Parece una escena de guerra en la distancia: la constelación de una miríada de fuegos artificiales de la Ciudad como si se tratara de un bombardeo antiaéreo contra la amenaza imaginaria que yace en el paso del tiempo. Por un lado, una minúscula multitud invisible de seres humanos obsesionados con, y devorados por, el Tiempo celebran su muerte y resurrección en el caos de los fuegos artificiales de Año Nuevo. Por otro lado, está el volcán, esperando silenciosamente en la sombra el momento en que su furia explote sin aviso: fuera del Tiempo, guiado por la respiración y latido de la tierra, sincronizado con el ritmo del universo. La Ciudad lo rodea, las luces lo iluminan mientras permanece quieto y mudo: una enorme sombra azul de un cono volcado cuyas raíces se sumergen en las entrañas de la tierra, en su caos de fuego y energía. Parece vivir fuera del Tiempo Humano.

      La Ciudad de Nápoles explota en la constelación temporal de fuegos artificiales. El ojo lejano, situado en la montaña Faito justo frente a la ciudad, capta todo su iracundo sentido de venganza frente al poder mortal del Vesubio, como una especia de exhibición de euforia en un estado de trance, en la victoria momentánea sobre la Muerte simbolizada por el paso a un año nuevo de Vida. Es un exorcismo, un rito. El día de Año Nuevo en Nápoles es algo más que una simple celebración. Es un estado mental: la ciudad es conocida en todo el mundo por su mercado negro de fuegos artificiales peligrosos e ilegales, un negocio escondido que revela la furia iconoclasta de sus habitantes contra el Tiempo y la Historia. A medianoche una especie de Potlatch cíclico comienza, en el que la gente se deshace de todo lo que pertenece al pasado, lanzando por las ventanas muebles, objetos, cosas viejas que no merecen sobrevivir el Gran Fuego, con la ilusión de un Tiempo Presente eterno de Juventud interminable. Amura da un alma humana a lo que no tiene vida: la ciudad misma explota, desafiando a la Naturaleza (Serafino Murri).

      Explosión en Nápoles es un proyecto que comenzó en 2006. De 2006 a 2015 sólo Amura tomó las fotos. Desde 2016, se formó un equipo “polifónico” incluyendo a Christian Arpaia, Claudia Ascione, Eleonora Grieco, Raffaele Losco, Marco Rambaldi, Marco Ricci, Armando Serrano, Maurizio Valsania. Música original de Louis Siciliano (https://it.wikipedia.org/wiki/Louis_Siciliano).


Full Text:

PDF (Italiano)

Número de visitas del artículo: 61

Número de descargas: 28

Refbacks

  • There are currently no refbacks.

Comments on this article

View all comments


ISSN 2171-9594 www.ecozona.eu

Universidad de Alcalá